Preview de Fallen Tear: The Ascension
16/03/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Después de varios metroidvanias y jueguicos del estilo a mis espaldas, me atrevo a distinguirlos en dos tipos. Por un lado, los que se centran en la exploración y, por otro, los que se enfocan en la dificultad. Y si bien acabé disfrutando Hollow Knight, y entendiendo la razón y origen de su dureza, prefiero infinitamente más los que dirigen su jugabilidad a la exploración. Aquellos que no solo nos llevan de un lado a otro del mapa sino que nos invitan a hacerlo desde el disfrute. Desbloquear habilidades y asomarnos a zonas que parecían inaccesibles forma parte del género, sí, pero sobre todo estaremos deseando hacerlo. Y aquí entra de lleno Fallen Tear: The Ascension. Un título que atrajo mi atención por su estética, pero que me ha mantenido enganchada cada minuto de juego.
Antes de adentrarnos en este metroidvania es importante destacar que se trata de un acceso anticipado y que, por tanto, puede que encontremos pequeños fallos. Sin embargo, a lo largo de mi partida tan solo me topé con algunos enfrentamientos algo desnivelados. El resto de la aventura transcurrió sin problemas en términos de rendimiento o jugabilidad. Si bien es cierto que, durante un buen tramo, temí haber escogido mal la habilidad inicial, ya que parecía tener dificultades para avanzar. Y es que elegir entre doble salto o dash es una decisión durísima.
Además, no tardaremos en desbloquear esta primera habilidad, así como la capacidad de agarrarnos a las paredes para escalar. El problema, por llamarlo de alguna manera, es que para conseguir una u otra necesitaremos haber invitado a nuestro refugio a algunos personajes. Y no pude evitar tener la sensación de que habiendo escogido otra habilidad, hubiera encontrado a los compañeros necesarios para desbloquear la otra. Pero en fin, me estoy adelantando.
Fallen Tear: The Ascension no es la aventura de un solitario héroe. Al menos no demasiado. Si bien nuestro personaje recorrerá el mapa sin demasiadas interacciones, se encontrará con gente que querrá echarle una mano en su aventura. En ocasiones, tras cumplir determinadas condiciones o tras haber avanzado en la partida. Y esta ayuda se traducirá en compañeros que podremos asignar a nuestra ruleta de invocación. De modo que, cuando necesitemos que alguien haga algo concreto, como encadenar enemigos temporalmente o hacer aparecer una bola de fuego, solo tendremos que llamar a ese personaje. Además, conforme se vayan uniendo a nuestra aventura, se trasladarán a un templo que se convertirá en nuestro hogar. Aunque apenas paremos a descansar en él.

En el templo podremos interactuar con quienes se hayan unido a la aventura y comprobar nuestro nivel de amistad. Nivel que dependerá mayoritariamente de nuestro avance en la exploración del mapa y que se traducirá en una mejora de su actuación al invocarlos. También habrá casos, como el del líder del gremio de cazadores, donde podremos canjear las recompensas por los contratos completados y desbloquear movimientos de ataque. Y aceptaremos estos contratos en los tablones de anuncios de los diferentes pueblos que visitaremos.
Nuestro protagonista, Hira, es un misterioso niño que, tras ser encontrado en el bosque y acogido por una pequeña familia, desea convertirse en un cazador. Así, siguiendo los pasos y enseñanzas de su hermano adoptivo, aprenderá lo esencial y no tardará en aceptar su primer contrato del gremio. Sin embargo, antes de asimilar su nuevo rol, sucede algo extraño que cambia su vida por completo. Y es que la corrupción que parece afectar a las criaturas, tras haber contagiado a los dioses, está desbordada. Por lo que, sin quererlo ni pensarlo, Hira se ve envuelto en una misión para poner fin al caos que asola el mundo de Raoah. Algo totalmente compatible con su objetivo de convertirse en cazador, claro está.
Y es que si algo tiene Fallen Tear: The Ascension es un mapa inmenso que nos obligará a tomar notas para poder recordar detalles de nuestra aventura. Como qué es lo que impidió que exploráramos aquella zona… hace horas. Por suerte, moverse de un lado a otro, e incluso ahorrar algunos cristales ignorando el viaje rápido, resultará bastante placentero. En parte, porque enemigos y plataformas no supondrán un gran problema y, por otro lado, porque se trata de un juego precioso. Es decir, si la amplitud del mapa es comparable con títulos como Elden Ring, su apartado audiovisual está a la altura de Ori and the Blind Forest o Hollow Knight. Recorreremos unos 26 biomas y nos enfrentaremos a unos 150 enemigos, y por el camino conoceremos a 22 compañeros de aventuras.

Por supuesto, esto se traduce en horas no solo de juego en sí, sino yendo y viniendo por lugares que acabaremos memorizando irremediablemente. Y de ahí que necesitemos hacer algunas anotaciones en nuestra aventura. Porque puede que sepamos que ahí había una entrada, pero que no recordemos que hacía falta una habilidad. O que se accedía desde otro lado. En cualquier caso, esto solo es una recomendación, cada cual que juegue como considere, pero luego no digáis que no avisé.
Por el camino, podremos aceptar pequeñas misiones secundarias que, en ocasiones, supondrán la incorporación de un nuevo miembro al equipo. O, al menos, su interés en unirse a nuestra aventura. También nos toparemos con toda clase de enemigos, algunos de los cuales serán objetivos del gremio de cazadores. Y, si observamos bien el entorno, puede que descubramos algún lugar o elemento secreto que nos ayude en nuestra aventura. Además, contamos con completas guías de zona, por llamarlas de alguna manera, en las que veremos cuántas cosas hemos descubierto o todavía nos faltan. E ir encontrando estos elementos se traducirá en una serie de puntos que podremos utilizar para mejorar nuestras estadísticas. ¿Veis a lo que me refería con lo de poner el foco en la exploración?
Algo que llama la atención de Fallen Tear: The Ascension es que, si bien puede suponer un reto en determinados puntos, no es un juego difícil. Por supuesto, no está desprovisto de encuentros contra jefes que nos obligarán a leer los movimientos y no machacar botones a lo loco. Y zonas de pinchos o plataformas que pondrán a prueba tanto nuestra habilidad como nuestra agilidad a los mandos. Y nuestra tolerancia a la frustración. Sin embargo, no se trata de un título que pretenda hacernos sufrir innecesariamente ni castigar nuestros errores.
Quiere que exploremos y que disfrutemos haciéndolo. De hecho, necesitaremos cristales para viajar entre los diferentes altares que desbloquearemos, y el precio irá aumentando conforme mayor sea la distancia. Y si bien no nos llevará mucho acumular estos cristales, a menudo decidiremos voluntariamente viajar a nuestro ritmo. Sea para disfrutar del paisaje o para desviarnos hacia lugares inexplorados. También se transmite este enfoque en la exploración en lo desperdigados que están los altares, en ocasiones algo lejos de las zonas más duras. Por suerte, a veces encontraremos hogueras que nos permitirán descansar y recuperarnos. Y, en cualquier caso, si la dificultad se nos hace cuesta arriba o no tenemos el día para que nos curtan el lomo, siempre podemos cambiarla desde el menú de ajustes.

Si tuviera que sacarle una pega a Fallen Tear: The Ascension es que nos llega traducido solo al inglés y chino simplificado. Con una magnífica actuación de doblaje en inglés. No es que se trate de un inglés imposible de entender, pero puede suponer un obstáculo para disfrutar de un juego espectacular. Sin embargo, tratándose de un early access que promete refinar, expandir y ajustar la experiencia, confío en que consideren introducir más idiomas con traducciones profesionales.
Fallen Tear: The Ascension se presenta como un early access que sienta perfectamente las bases de lo que llegará a ser en su versión completa. Puede que se pulan algunos aspectos conforme vayan recibiendo comentarios del público o tomen las decisiones oportunas, pero la obra final no distará mucho de lo que tenemos en nuestras manos. O no parece necesitar muchos ajustes, vaya. Se trata de una experiencia enfocada a la exploración, permitiéndonos personalizar nuestra forma de afrontar la aventura. Y con un apartado audiovisual que invita a sumergirse horas sin mayor preocupación que explorar cada rincón de Raoah. Sin duda, un juego que hará las delicias de amantes del género a quienes los mapas de otros títulos se les queden pequeños.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

