En este macro-post se recogen las palabras de gran parte de las autoras de Todas Gamers con motivo del primer aniversario de la página web. Veréis que algunas están completas y otras salieron tan largas que tienen su propio post individual, tal y como se indica al final del artículo.
La imagen de cabecera es de Frikitty

AESIDH – @believe_in_fae

Los videojuegos han estado siempre en mi vida, por A o por B, pero pocas, muy pocas veces he pasado de ser mera espectadora (porque me gusta ver jugar, me gusta aprender mirando) a coger el mando (o el teclado, o lo que fuera) y jugar por mi cuenta. Y por varias razones. Una de ellas, la más persistente, es que decidí, influenciada en parte por los que me rodeaban, que no eran “para mí”. A pesar de haber jugado en mi más tierna infancia y haber disfrutado, pensaba que no habría ninguno que conectase realmente conmigo y mi estilo de juego, que ni es competitivo ni busca realmente plantearse grandes desafíos. Siempre he tenido el problema de frustrarme mucho a la mínima que se ponían las cosas más difíciles de lo normal, que no me conseguía pasar una pantalla, o que tenían que hacerlo por mí. De tener que mirar en guías “cómo se hacía” porque no conseguía resolverlo por mí misma. Creía de verdad que hacía trampas y que no valía tanto como alguien que se hubiese echado sus 100 horas a base de ensayo y error.

Así, cuando empecé a ver anuncios en mi TL de Twitter de Todas Gamers pidiendo que se sumasen chicas al proyecto para participar, inmediatamente pensé en mis amigas y en las conocidas que sí juegan a menudo desde siempre y que entienden muchísimo más de videojuegos de lo que yo podré hacerlo en la vida, así que se lo pasé teniéndolas en mente. Pero entonces ya había empezado a jugar de forma más activa como forma de echar el rato, de desestresarme y pasarlo bien. Y pensé… ¿qué pasaría si yo mandase a estas chicas algo? Se trata de hablar de videojuegos y cualquier cosa relacionada con ellos a fin de cuentas, no de exponer una tesis. Así que me armé de valor y lo hice. Me dijeron que les escribiera algo para ver mi estilo y les envié mi primer artículo, sin hacerme demasiadas ilusiones de que me lo fueran a aceptar.

Pero lo hicieron. A día de hoy ya tengo 10 artículos en Todas Gamers, hablando de los juegos que me gustan (o de los que no), exponiendo mis opiniones; mis experiencias, por escasas que fueran, y mis pasiones. Y con sus más y sus menos en general se han recibido bastante bien. Pero lo más importante es que además leía lo que mis compañeras escribían, leía que no eran tan diferentes a mí, que compartíamos inseguridades, y dudas, y miedos. Y eso me dio valor para seguir escribiendo. En el camino he podido conocer a algunas de ellas, he podido ver que son personas extraordinarias, respetuosas y cariñosas.

Este proyecto es tan importante porque, además de intentar plantear un punto diferente de vista al que se encuentra en el sector, enseña. Y nos enseña de formas insospechadas. Nos enseña a creer en nosotras mismas de un modo que no habíamos hecho antes. Nos enseña a ser mejores y a no dejar de seguir intentándolo, aunque a veces sea difícil. Estoy muy orgullosa de formar parte de este proyecto y muy feliz de haber encontrado a estas chicas, que son casi una segunda familia y me han ayudado sobremanera en mi día a día. Y de poder decir que no importa cuál sea la definición que se tenga como válida en el medio, que juego y juego como quiero, cuando quiero y a lo que quiero sin miedo a decirlo. Soy gamer. Lo somos TODAS.

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ALLENDIL – @allendil_

¿Qué significa Todas Gamers para mí?

Siempre me he considerado una persona muy insegura. Para todo. Qué dirán si me pongo esto, qué pasará si digo esto otro y un largo etcétera. No os quiero ni contar lo que supone trasladar una inseguridad inherente a una persona al ámbito de Internet. Y de los videojuegos. Y del feminismo. Si me llegan a decir hace un año que iba a estar hablando tranquilamente sobre videojuegos, ¡y que alguien lo iba a leer!, me caigo de la silla.

Supongo que no soy ni la primera ni la última a la que le ha ocurrido esto. Bueno, pues en estos casos pasa algo muy bonito. Y es que, si ofreces a alguien la posibilidad de hablar en un entorno seguro, amable, y sobre todo le das la suficiente confianza como para hacerlo, le estás cambiando por completo. Ya no sólo perderá el miedo a hablar en Internet, de videojuegos o de feminismo. Sentirá que esa seguridad es fácilmente extrapolable a cualquier ámbito de su vida.

Y eso es lo que ha significado Todas Gamers para mí: un cambio. Por supuesto, un muy buen cambio. Bueno, no sólo para mí. Algo está cambiando en el mundo de los videojuegos, en el mundo en general. Es imprescindible que nos hagan ver los problemas que existen para poder luchar contra ellos. Y esto sólo es el principio. Gracias por todo.

ANA CHI – @HijaFruta

Hay que ver cómo crecen, si parece que fue hace dos días cuando aún correteaban en pañales por el pasillo. Y aquí están hoy, siguen creciendo a pasos agigantados. Y también parece que fue ayer cuando se publicó el primero de mis artículos, parece que fue ayer la primera vez que abracé a la Jefa o me eché unas birras con la Secre. Parece que fue ayer cuando me sentía insegura, parece que fue ayer cuando me di cuenta de que había dejado de jugar porque no era de señora eso de manejar algún juego, y parece que fue ayer cuando me abrieron las puertas a este proyecto.

Al fin un lugar seguro, al fin un lugar a donde acudir sin temor, al fin un Hogar. Al fin alguien se atrevió a darnos voz, fuerza, coraje, valor. Al fin nos hicieron resurgir, pelear, quejarnos, gritar al mundo que ya está bien, que no nos pueden apartar de los videojuegos, ni de nada que nos propongamos. Pero lo mejor no es que sólo nosotras hayamos dado un paso al frente. Lo mejor es el paso al frente que han dado tantas personas con nosotras, tantos cambios en la mentalidad, en los sentimientos, en consciencia colectiva patriarcal.

Estar aquí me ha hecho mejor y más fuerte pero también me ha dado fe en las personas y en mí misma para pelear contra actitudes tóxicas, ajenas y propias, y me ha enseñado que todo puede ir a mejor si peleas, si caes y te levantas, si tu arma es un buen argumento y si te valoras, quieres y te dejas querer.

ANÍS – @A_Metztli

No sabía la falta que me hacíais.

Los videojuegos siempre han estado presentes en mi vida; siempre ha habido algún tipo de juego o consola a mi alrededor y aún así llegó un momento en el que me separé de ellos; un momento en donde no los consideraba parte de mis aficiones. No puede ser, no les dedico suficiente tiempo, no conozco novedades, no sé del mundillo, como si me hablaseis chino… Lo que he jugado no vale aunque le haya dedicado horas. No son para mí.

Claro, luego llegó el Principe de Persia seguido de Assasins Creed a casa;  y los disfruté pero de lejos: los vi jugar, resolvía los puzzles pero no peleaba… Me metí en la historia y regañaba a mi padre si avanzaba sin mí, y aún así no era “mío”. Había una telón entre estas cosas y yo. ¿Dictado inconsciente de la sociedad? Más que probable.

Hace unos cinco años me pusieron un mando de PlayStation 3 entre las manos y me empujaron a jugar, alguien que de verdad quería que lo disfrutase; lo más cercano a algo así que había probado era el de la primera XBox, 7 años antes… Y se me abrieron los ojos, me engachó, descubrí cosas que ni se me había ocurrido que existían; el Fallout 3 fue un cambio de paradigma, el Borderlands 2, de las mejores horas (y risas) de mi vida. Me gustan los videojuegos, sí. Me apropié de mis gustos, pero no de la comunidad. Sí, me gustan los juegos; sí, he pasado horas jugando… ¿pero yo, jugona? No, sigo sin saber suficiente. Llevo muy poco en esto. No, no puedo tener criterio.

Aparece Todas Gamers por mi Twitter, les echo un ojo, me llama la atención; defienden los juegos móviles, que no necesitas ser un experto para pertenecer. Pues molan.

“Anís: Hey, hola… ehm… mirad, os he leído y me gusta mucho vuestra web y he jugado este juego del móvil; es una aventura de textos, esta muy chula y creo os va a gustar y podríais reseñarla.

TG: Oh, sí lo conozco aunque no lo he jugado. Pero si te gusta mucho, nos podrías hacer tú una reseña si quieres. No te preocupes, no mordemos.”

Y así empezó, no me lo podía creer ¿escribir, yo, sobre videojuegos? Así, ¿sólo porque ese me había gustado? Pues sí. Y de pronto me di cuenta que de puertas para fuera, los videojuegos también son míos. Y he entrado en una comunidad increíble, la página rebosa pedagogía y ganas de mejorar, lo que se ha construido alrededor de esta iniciativa es precioso; es difícil llevar algo así; es difícil hacerlo y mantener la voluntad de enseñar al que quiera escuchar y enmendar los errores que se cometan en el trayecto. Y me encanta ser parte, aunque pequeñita, de esto.

Sin hablar ya de las redactoras; un grupo de colaboradoras que siempre están ahí ya no sólo para hablar de la web o de juegos, sino para los ánimos que necesites, para soltar la rabia acumulada de un mal día, para esperar el bus nocturno sola de madrugada o el día que no puedes dormir. Un grupo diverso donde los puntos de vista enfrentados pueden convivir perfectamente, donde el respeto prima ante todo. Es un lugar seguro, en el que te sientes bienvenida por manos amigas. Porque empezamos como aficionadas y salimos siendo amigas. Y no podría estar más contenta.

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ANUHIU – @Anuhiu

Todas Gamers para mí ha sido de las mejores cosas de me han ocurrido el año pasado. Siempre me han gustado los videojuegos y también me encanta escribir, pero nunca fui capaz de montar un blog y escribir sobre videojuegos por mi cuenta, porque me daba miedo y pensaba que a nadie le interesaría aquello que yo contaba. Pero un día me atreví.

Llevaba tanto tiempo trabajando en el artículo del Final Fantasy X-2 que quise que viera la luz, que la gente lo leyera y conocer las opiniones de aquellos a los que les interesara lo que yo contaba y poder sentirme bien, a gusto y arropada. Por eso elegí a Todas Gamers, porque estaba segura de que la gran mayoría habría pasado por lo mismo que yo, habrían sentido miedo o intimidadas por intentar crearse un hueco en una industria predominantemente masculina. Me encantó la iniciativa y llevaba mucho tiempo siguiéndolas, así que decidí que quería formar parte de algo tan bonito e importante. Y gracias a dios que lo hice.

Haber escrito ese artículo me hizo sentir que era parte de algo, me sentí respaldada y tuve la necesidad de escribir más, de volver a rejugar juegos sólo porque quería volver a escribir, de descubrir nuevos títulos que me hacían pensar “quizá pueda escribir sobre esto”Todas Gamers me hizo revivir mis ganas de escribir, porque tenía una motivación para hacerlo, porque me sentía validada. Y todas y cada una de las chicas que forman Todas Gamers me han hecho sentir que formo parte de ello, por lo que os lo agradezco.

Gracias Todas Gamers por todo lo que habéis hecho durante este año, por todo lo que hemos hecho.

AONIA MIDNIGHT – @AoniaMidnight

Respiré profundo. Hice click en el enlace. Ya estaba dentro. Tras un tiempo contactando vía mail y redes sociales, era parte de Todas Gamers. El recibimiento fue espectacular. Único. Desde el primer momento en que aparece tu nick seguido de “se ha unido al grupo” se corta la conversación y todo se vuelve una montaña rusa. Mensajes de todo tipo: bienvenida, algo de información, pequeñas bromas y advertencias. ¡Silencia el grupo o acabarás saturada! Al principio pensé: bueno, de todos modos, yo no soy una persona de grupos. No es que le vaya a prestar mucha atención… JÁ. La conversación nunca muere. Se cambia de tema a tema, se comentan cosas cotidianas y no tanto, problemas personales y anécdotas de todo tipo. El apoyo es mutuo, siempre. Cada una de nosotras es diferente y, sin embargo, los debates se llevan con respeto. He aprendido muchísimo en este grupo. Sobre videojuegos y sobre un montón de temas más. He conocido juegos geniales. He vivido en directo (online) los Premios 20minutos y el E3 en diferido. He sentido ganas de jugar o ver algo sólo por la emoción con que se comentaba. Todas Gamers es un hogar. Un refugio de respeto y sororidad. Lleno de chicas maravillosas, con las que se puede hablar de cualquier cosa sin miedo a ser juzgadas. Nos protegemos, nos apoyamos y nos alentamos a seguir adelante cuando surge ese maldito impostor… Todas Gamers es todo lo que se ve desde fuera y lo que no. Gracias por tanto en tan poco tiempo.

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ADAMANTAIMAI – @Adamantaimai

La mayor parte de chicas que escribimos en Todas Gamers durante nuestro recorrido y aprendizaje por el mundo de los videojuegos nos sentimos solas, outsiders, unas rara avis cuando confesábamos nuestro hobby al mundo. Hoy, somos la voz de una generación que tuvo que vivir su pasión por este arte desde una posición externa, casi dando las gracias por poder disfrutarla. Espero, de corazón, que seamos las últimas. Y que gracias a propuestas como Todas Gamers y un cambio en la educación, nuestro futuro esté sembrado de diversidad e inclusión para todas las chicas que están por llegar. Gracias a Mar y Helena por darnos voz, por el apoyo, la comprensión, las horas dedicadas para que todo esto funcione y ser una fuerza de cambio feminista que tanto hacía falta. Gracias.

CATHERINE WYRD – @CathyWyrd

Hace un año nunca hubiese imaginado que yo seria capaz de escribir sobre videojuegos en un medio de referencia, como lo es a día de hoy esta web. Hace un año me conformaba con estar en las sombras y disfrutar de los videojuegos en un entorno seguro, en mi casa. Hasta que aparecisteis vosotras y pusisteis patas arriba el mundillo con vuestra declaración de intenciones. Me inspirasteis de tal manera que decidí dar un paso hacia la luz y atreverme a brillar. En este año han ocurrido un sinfín de cosas, algunas más que merecidas; otras que eran impensables, las convertisteis en realidad. Me habéis devuelto parte de la confianza en mí misma, me habéis hecho darme cuenta de mi valía. Ahora tengo un objetivo por el cual levantarme cada mañana. Fuisteis la luz que me impulsó a levantarme cuando había tocado fondo y mi gratitud siempre estará con vosotras.

Por todo lo anterior. Gracias, Mar y Helena.

CATY – @corderocaty

Recuerdo la primera vez que tuve delante un videojuego en mi vida. Fue la versión arcade de Pac-Man, instalada en una máquina situada en una venta a la que iban mucho mis padres y mis tíos en las afueras de Badajoz. Me fascinaba tanto que muchas veces, en lugar de llevarme a los columpios o a jugar con otros niños y niñas, simplemente dejaban que me quedara mirando a la persona de turno que jugaba. Más  tarde vino un Amstrad, y desde entonces no he parado de jugar en prácticamente cualquier plataforma que ha salido al mercado. Y ha sido hace relativamente poco cuando he empezado a preguntarme por qué yo era la única chica de mi entorno (vivo en una ciudad pequeña, Badajoz) a la que le gustaba todo aquello. Fueron muchos años de frases del estilo de “eres como un tío pero con tetas” y de normalizar aquellas situaciones. Pero cuando con el tiempo te das cuenta que tienes que estar constantemente justificando por qué te gusta un hobby sólo por el hecho de ser mujer, empiezas a hacerte muchas preguntas y comienza el conflicto interno, como si usurparas algo que te está vetado. Y aunque os parezca mentira, era algo que tenía asumido: yo era la rara, y por lo tanto…debía adaptarme al entorno y aprender a vivir con mi “rareza”, como si fuera algo pintoresco o incluso un estigma.

Hasta que hace un año llegó Todas Gamers. Empecé a seguir la cuenta en Twitter desde el principio y envidiaba en secreto lo que algunas chicas se atrevían a hacer, entonces fue cuando leí el anuncio de “se buscan redactoras”.  Cuando lo leí tuve una mezcla de excitación y miedo, ya que como os digo aún tenía muy interiorizado todo lo que me habían metido en la cabeza durante décadas acerca del tema.

Así que, por primera vez en mi vida -con 38 años- escribí mi primer artículo sobre una afición que quizás es uno de los ejes sobre los que ha girado gran parte del ocio que conozco. Y también por primera vez en mi vida encontré con un espacio seguro en el que hablar con TOTAL NORMALIDAD DE UNA AFICIÓN, donde todo es fluido, donde ninguna tiene por qué justificarse, donde ninguna tiene por qué “excusarse porque le guste algo”. Es por eso que Todas Gamers es un lugar totalmente necesario. Porque en 2017, aún hay muchas chicas que piden perdón por el mero hecho de conectar un PC o agarrar un mando y disfrutar un par de horas delante de un videojuego….y ya no os digo escribir u opinar sobre ello, donde somos atacadas y revisadas con una ferocidad que los hombres no conocerán jamás. Así que aquí estaremos, para que no tengáis que volver a pedir perdón por ser vosotras mismas.

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DRYADEH LAIR – @AndromeDry

Mira, jugona, todo lo que baña la luz es tuyo. Todo lo que baña la luz… ¿y qué me dices de aquel lugar oscuro?

Gracias a Todas Gamers, ese lugar oscuro también es mío. También es nuestro. Gracias por este año, por todo lo que me habéis enseñado, por todo lo que habéis compartido, por todas las cosas buenas que nos habéis traído. Y gracias por permitirme aportar mi granito de arena y sentir que todo esto también es un poco mío. Feliz aniversario y larga vida a Todas Gamers.

GENIUSONCEAYEAR – @geniusonceayear

Cuando echo la vista atrás soy incapaz de precisar el momento en el que empezaron a apasionarme los videojuegos. ¿Fue la Gameboy? ¿Tomb Raider? ¿Need for Speed? ¿O fueron los Street Fighter y el Super Pang, cuando iba con mis amigos a la sala de recreativas todos los domingos?

El caso es que, en mayor o menor medida, siempre, desde que tengo memoria, han formado una parte importante de mi vida. Pero pocas veces hablaba de ello. Porque no era “normal”. Porque qué hacía yo, una niña, jugando a cosas de chicos. Así que callaba. Y jugaba, sin parar. Eran tiempos muy distintos; cuando el Doom se veía pixelado y las tetas de Lara eran grandes y picadas como las pirámides de Egipto. Internet estaba en pañales y todavía quedaba un tiempo para los MMORPG y su toxicidad. Y aún así, sin esas influencias exteriores, ya la gente a mi alrededor me lo dejaba bien claro: ese mundo no era para mí.

Ha llovido un poco (bastante) desde entonces. Y lo realmente triste es que durante mucho tiempo he seguido teniendo esa misma sensación de haberme colado en una fiesta a la que no me habían invitado, y que todo el mundo acababa mirándome mal. Lo de escribir sobre videojuegos ni me lo había planteado. ¿Para qué? ¿Quién iba a estar interesado en lo que yo tenía que decir? Lo que yo quería hablar de este tema ya lo comentaba con mis amigas. ¿Para qué iba a meterme en estos líos?

Entonces llegó agosto del año pasado, un Trending Topic en Twitter (#SoyMujerGamer) y las conocí. Todas Gamers irrumpieron en el panorama videojueguil como un soplo de aire fresco. Sólo dos condiciones para colaborar con ellas: ser mujer y querer hablar de videojuegos. Recuerdo pensar “esto me gusta”. Recuerdo mandarles un e-mail: “Me gustaría colaborar, pero si no queréis, no pasa nada, para otra”. 

Me dieron el equivalente a una palmadita en la espalda y me dijeron: ¡Adelante! Porque yo también he ganado y perdido carreras. He luchado contra Arthas en la Ciudadela de la Corona de Hielo, he recorrido los Caminos de las Profundidades, he atravesado la galaxia a bordo de una nave llamada Normandía, he matado monstruos a lomos de mi yegua Sardinilla. Porque si he hecho lo mismo que ellos tengo derecho a hablar. COMO ELLOS.

Publiqué mi primer artículo y algunos machirulos se ofendieron. Me dejaron comentarios no muy agradables, uno de ellos con una de las frases machistas más tópicas/típicas del mundo. Me reí. (Gracias, chavalote, por darme la razón). Es importante señalar esas actitudes, y en Todas Gamers se nos ha dado un altavoz y un espacio seguro para hacerlo. Ojalá dentro de un tiempo proyectos como este no sean necesarios. Mientras tanto, ahí seguiremos, al pie del cañón (Y gracias. Por tanto)

GLOOMYMONDAY – @gloomyok

Un año de Todas Gamers; un año que a veces me parece de alucinación colectiva. ¿Es verdad que el mismísimo Noctis nos hizo una intro para el podcast? ¿Entrevistamos a Ayako Terashima? ¿En serio Tom Taylorson lució la camiseta de TG en un stream? ¿Nos siguen tantos referentes de la prensa de videojuegos, desarrolladores y demás figuras VIP?  Es cierto, es todo cierto. ¿Y yo soy parte de ello? Me siento pequeñita, como una estrella en una nebulosa o una bolita en una máquina de pachinko, pero a la vez me siento arropada por una comunidad que me ha dado a conocer a gente maravillosa a la que admiro muchísimo; que ha cambiado el paradigma de la prensa de videojuegos en España (¡por muy pretencioso que suene eso!) y que nos ha dado un hueco a mí y a un montón de chicas más para hablar de videojuegos, nada más y nada menos.

Muchísimas gracias a Mar y a Helena por haber montado esta locura. Y por supuesto muchas gracias al resto de chicas de Todas Gamers por vuestros artículos, vuestros packs de stickers descacharrantes de Telegram, vuestro buen rollo, vuestra existencia en general. Algún día me creeré que todo esto ha pasado y que empezó con un simple mail que envié en agosto. Todavía no lo he procesado.

KELERELE – @anus_kele

TG’s living a celebration. Todos juntos una realidad, ¡celebration! ¡CELEBRATION!

Oh no, que esto es un medio serio y de referencia. Mis disculpas, me emocioné demasiado rápido y mezclé otro de mis gustos. Nada, de vuelta al lío entonces. No sé si os habéis enterado ya –que os habréis enterado, pero mejor que te lo cuenten 2 veces o ninguna- ¡que este nuestro sitio cumple años! Bueno, sólo uno, pero para mí ha sido como si el sitio cumpliera 10 años (y he estado desde un poco menos de la mitad, y telita con todo lo que ha sucedido).

¿Que qué tengo que decir? Así, en resumidas cuentas: gracias, gracias, gracias y muchas más gracias. A TODAS. Tanto por haberme admitido y tener la oportunidad de hablar de lo que me gusta, de ayudarme (o más bien, ayudarnos) a quitarme esa voz y esa espina que dice que nunca seré suficiente, que nunca sabré suficiente, que mi calidad nunca llegará a los mínimos. Gracias porque sé que en estos meses he crecido tanto como escritora, como redactora, como jugona y como persona. Diría que como más he crecido ha sido en eso último, gracias a que he podido conocer a tanta gente, tanto redactoras como lectores, con los que compartir buenos momentos o simplemente comentarios, que aunque pequeños siempre sirven para tirar adelante.

Y en el futuro sólo espero seguir adelante con vosotras. Que esto no sólo crezca en artículos, en podcast o en canales de Youtube: que esto crezca en inspiración y en apoyo todavía más. Ya sea para escribir, para desarrollar, para diseñar o para echarse una partida online. Para lo que sea, pero que si le quitan a una el derecho a poder disfrutar de un hobby sin hacer daño a nadie, joder, pues no está mal un sitio para apoyarse y defenderse como es este. Para que todas las generaciones de mujeres vean que se lucha por la representación y que se consigue, y se conseguirá. Vuelvo a repetirlo, estoy completamente agradecida y emocionada de poder aportar mi granito de arena por pequeño que sea. Así que nos seguiremos viendo en nuevos artículos y en nuevos mazmorreos. ¡Feliz aniversario!

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LAURA LUNA – @LauraLunaLu

Al pug que me devolvió el amor al rosa

Mar es una de mis personas preferidas. La describo siempre así y la lista de motivos es infinita. Uno de ellos, es Todas Gamers, ese proyecto que nació en una mesa de chocolate con churros y que no se quedó en un «a ver si un algún día montamos un blog». Y es que Todas Gamers es lo que es gracias al tesón que cada una de las chicas que formamos parte le hemos dedicado.

Pero Todas Gamers no es un blog de cuatro amigas que se dedican a hablar de juegos. Es un hogar formado por mujeres llenas de ilusión, con ganas de compartir nuestra pasión por los videojuegos. Es una cuevecita donde encontramos un abrazo lleno de sororidad, en el que todas nos hemos encontrado a nosotras mismas y en el que hemos crecido juntas. En el que nos demostramos que valemos, en el que compartimos ideas que, incluso chocando entre ellas, no podemos expresar en otro lugar. En el que descubrirnos juegos que pasan injustamente desapercibidos. En el que damos una visión muy personal sobre cómo vivimos la pasión videojueguil.

Y no estaríamos aquí sin vosotros. Gracias por cada lectura que nos dedicáis, por descubrirnos y permitir descubriros como lectores. Por esta conexión que hemos creado y que se respira en cada artículo o vídeo.

Y gracias a Todas Gamers por existir, por abrirme sus puertas. Por las mujeres fantásticas que lo forman. Por anunciar a bombo y platillo mis streaming y atraer a un público cariñoso. Por nombrarme Reportera Dicharachera y darme la oportunidad de acudir a eventos que me brindan más experiencias que contar en nuestra web, con un toque tan personal. Por dejarme ser yo, sin corsés de bienquedismo. Por quererme con ellas. Y por lograr que me quiera yo.

NEITH VANCAT – @NeithVanCat_

Entré en Todas Gamers en Agosto de 2016. Las vi siendo TT, un TT que ponía #soychicagamer o algo así, no lo recuerdo. Entré en TodasGamers enviando un correo, no con miedo, pero un poco acongojada ¿qué iba a hacer yo en una página con tales ideas admirables? Con esos artículos tan buenos.

Pero me cogieron, y de hecho, cogen a cualquier chica que tenga algo que decir, y yo tenía algo que decir. Tenía que decir que Stardew Valley me había absorbido la vida. Que Reigns era un juego increíble para el móvil y que estaba harta de los fanboys de Sony. Y lo dije. Dije eso y más cosas. A día de hoy tengo doce artículos publicados, no soy la que más: ese mérito lo tiene Darkor. Pero están ahí, estoy en una página que ha conseguido un millar de cosas en un año, y no me lo creo.

Nadie me ha metido presión para publicar, entienden que tenemos cosas que hacer. Nadie me ha dicho que no puedo hablar de algún tema, sólo me han dado un sitio seguro donde contar mis historias.

Más tarde, no sé cuándo, crearon un chat de Telegram. Ahí, estamos muchas de las redactoras, y en este año siento que he hecho un montón de compañeras geniales. He reído, me he emocionado, he fangirleado. Todas Gamers ha creado una pequeña comunidad llena de sororidad rosa y cosas bonitas. Gracias a ellas he aprendido tanto… no sólo de videojuegos o de feminismo, de todo. He descubierto demasiadas cosas como para ser nombradas. Para que lo entendáis, gracias a Todas Gamers me he visto Yuri on Ice, y a ver, eso mola mucho. Osea. Mucho. Así que feliz cumpleaños, Mardre, Reinadelosgatos. Y feliz cumpleaños, Todas Gamers. Entrar aquí ha sido de las mejores decisiones de mi vida.

MISSFREAKALICE – @MissFreakAlice

Un año. Un año puede ser muy poco tiempo o mucho según a quién le preguntes y según a qué te refieras. En un año se pueden hacer muchas cosas o muy pocas, pero está claro que aquí se han hecho muchas. En un año se ha creado un nuevo blog que trata el tema de los videojuegos y todo lo relacionado con ellos, en un año se ha animado a numerosas mujeres a escribir sobre lo que les gusta, en un año se han cambiado muchas mentes y en un año se ha formado una gran familia que respira amor y respeto, y no me refiero sólo a las redactoras sino a los seguidores también.

Todas y cada una de nosotras hemos ido aprendiendo, hemos ido aportando granitos de arena en algo que vemos como un sueño hecho realidad para que siga adelante porque nos gusta y también porque sabemos que hay cosas que cambiar. Pero lo mejor de todo es ver que hay gente a la que le gusta este proyecto, que quiere apoyarlo y que anima a que todas sigamos con esto. En un año, tan poco tiempo en esto de escribir artículos, aquí se han hecho muchas cosas, todo a partir de la idea que rondaba la mente de una mujer que dio oportunidades a otras, y del esfuerzo que todas ellas hacen todos los días por mantener este sueño en pie y funcionando.

Me siento muy orgullosa de que me hayan dado la oportunidad de estar aquí y de formar parte de algo tan grande y tan maravilloso, de poder ser parte de esta familia que me hace sentir tan bien acogida y querida. ¡Por este primer año cumplido y por los que quedan por cumplir!

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PAO – @Pavifather

Mis padres siempre han detestado los videojuegos. No nací con un mando bajo el culo, no tuve consolas cuando era pequeña y durante gran parte de mi vida sobreviví a base de juegos prestados, y otros pirateados y lo suficientemente antiguos como para funcionar en mi viejo ordenador. No fue hasta hace tres o cuatro años cuando me puse en serio con el tema. Tras el GamerGate y ya hasta el coño de todo lo que había leído sobre las mujeres en videojuegos, empecé a jugar todo lo que podía. Empecé a dedicar mis trabajos de investigación de la universidad a los videojuegos. Descubrí el E3 y seguí las conferencias en directo. Me puse al tanto de todas las novedades y a leer historia de los videojuegos y textos académicos y teóricos sobre el medio.

Y, a pesar de todo, a pesar de toda la dedicación que le estaba dando y de lo que estaba disfrutando, no me sentía con derecho a opinar fuera de mis círculos más allegados. Cuando intentaba entrar en conversaciones de compañeros sobre videojuegos me sentía ignorada. Veía los comentarios de las páginas webs y los foros llenos de hombres juzgando a los demás como si tuvieran la verdad absoluta. Los artículos sobre mujeres del mundillo como Jade Raymond estaban plagados de gente preguntándose con cuántos se había acostado para estar allí. Jugadores menospreciando a las mujeres porque ‘sólo jugábamos a los Sims’. 

En mi mente siempre había estado la imagen del hombre que se había pegado jugando a videojuegos desde su más tierna infancia y que consume juegos de máxima dificultad como la única persona con la potestad de hablar sobre el tema. ¿Quién era yo, que llevaba 3 años poniéndome en serio, que tenía la puntería de un mono borracho manejando el mando y que no había jugado ningún Zelda en mi vida, para hablar de videojuegos? ¿Qué autoridad tenía?

Ahora la verdadera pregunta es:

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No fue hasta que llegó Todas Gamers que empecé a asimilar que todo eso importa una mierda. Da igual que juegues a Los Sims, a montar una puñetera granja o a matar alienígenas. Da igual que te pases los juegos con el apuntado automático o en modo Pesadilla, porque tú decides cómo disfrutar un juego. Da igual que lleves jugando un año o quince, porque eso no hará que tu opinión sea más o menos válida. Todas Gamers ha creado un espacio maravilloso donde muchas mujeres hemos aprendido a creernos nuestro propio valor y descubrir que podemos utilizar nuestra voz. Y por todo esto nunca dejaré de agradecérselo a Mar y a Helena, y a todas las chicas de Todas Gamers que estuvieron desde el principio y a las que llegaron después. Gracias por toda esa sororidad, por todo ese apoyo y por todos esos gifs y stickers raros de cojones a las dos de la mañana.

PIKOLINA21 – @17Inviernos

Rocket League, Grow Home, incluso Final Fantasy en un podcast… Son varios los juegos sobre los que he hablado este año en Todas Gamers, y aún más los títulos que he descubierto (cabe destacar aquí una gran variedad de otomes, y el vicio que me pillé al Stardew Valley), pero si algo ha caracterizado este periodo ha sido la confianza que he logrado junto a estas chicas.

“Si quieres hablar de juegos, hazlo, internet es de todos”, “ahora es muy fácil abrir un blog”, “cualquiera se hace streamer hoy en día”… He escuchado este tipo de cosas mil veces, pero creo que quien las dice no tiene en cuenta la exposición que eso significa y que, aunque es técnicamente fácil, requiere un gran esfuerzo interno. Ser mujer en un mundo de hombres no es sencillo, y hay que escuchar un sinfín de comentarios que, créanme, duelen. Incluso los que parecen más nimios sólo perpetúan esta situación y se acumulan creando una falta real de confianza en una misma. Lo que ha hecho Todas Gamers este año ha sido magnífico, y, aunque la lucha sigue, realmente siento que se está haciendo algo bueno, algo que marca la diferencia. He de admitir que yo misma, antes de entrar aquí, conocía el problema pero no le prestaba la atención que merecía, no veía la gravedad de muchos aspectos del mismo, e igual que yo he abierto los ojos, espero que esto sirva a muchas más para hacerlo. Tenemos que visibilizarnos, las mujeres somos el 47% de los consumidores de videojuegos, y contamos. Vaya que sí. Además, lo aprendido aquí me ha servido en muchos otros sectores de mi vida, y hoy realmente creo que se puede lograr que se nos escuche. Queda mucho por recorrer, a mí la primera, y doy gracias a Todas Gamers por haberme ayudado a entrar en la carrera.

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RENA – @bolverkr

Todas Gamers entró en un momento de mi vida donde estaba frustrada con mi trabajo, dando soporte a una web de e-sports donde tenía que asumir que los hombres eran quienes jugaban y se llevaban todo, sin poder poner lenguaje inclusivo en la página que estaba creando. Buscaba una web feminista de videojuegos, aunque no nos llamemos así, en la cual yo pretendía serlo con los mensajes que quisiera enviar. Aceptaron mi primer artículo en la web, encontrándome por twitter a principios de julio una búsqueda de chicas que quisieran escribir sobre el género, quejándome de la poca inclusión que teníamos las mujeres en este sector que estaba en auge.

 Comprendí que esto iba a implicar muchos ataques, incluso de mujeres, hacia mi persona… pero yo ya llevaba un año curtiéndome en la lucha contra el machismo en las redes sociales, procurando ser activista cibernética en todo lo posible, así que no me asustaba el plan. Me encantó la idea de meterme en medio hablando de algo que me gustaba. Mi artículo salió un 11 de julio, señal de que todo lo que hacía estaba en buen camino (porque mi número es el 11).

Los videojuegos han formado parte de mi vida desde la Atari 2600 jugando al Pitfall, con tan sólo 4-5 años de edad, hasta actualmente la Playstation 4 con Horizon Zero Dawn. Aunque ahora tenga menos tiempo, no me veo desprendiéndome de algo que ha formado de forma tan intrínseca un lazo conmigo misma, con lo que soy y quiero ser.

 Sobre nosotras.

He visto la evolución que hemos tenido, desde el mensaje de la web hasta lo que somos individualmente cada una con respecto al panorama y a los hombres que intentan amedrentarnos. Hemos creado lo que puede llamarse, con todas sus letras, un hogar. Un hogar al que acudir donde no sólo hay respaldo y apoyo en torno al género, sino entre nosotras mismas, como un grupo de amigas que viven juntas y se cuentan sus problemas en la vida, siendo arropadas y queridas por las demás integrantes de la casa. Creo que es algo muy bello lo que ha surgido, que mantiene y une lazos tan fuertes entre personas que piensan distinto en algo tan concreto como un videojuego o como en un suceso que alguna viva. Sin embargo, siempre arrimamos el hombro y sabemos acompañar, en lo bueno y en lo malo, a la chica que lo necesite.

 Y, como medio de referencia que somos, seguiremos escribiendo sobre videojuegos. Sobre análisis, reseñas, opiniones, noticias. Sobre actrices y actores de doblaje, desarrolladoras y desarrolladores, de la plantilla de un videojuego a cubrir. Nos enfadaremos, criticaremos con cabeza dando nuestra opinión, demostraremos nuestra pasión por un videojuego, nos reiremos con El Pugcast y seguiremos juntas. Ganaremos más premios, la web crecerá, crearemos hashtags que muevan Internet, haremos sorteos y daremos premios.

Porque así somos y así nos queremos. Gracias por todo, os quiero.

SUZIE – @cecilos

Tuve mi primera asignatura de radio en el segundo año de carrera, y tras un par de clases la profesora me dijo que no me molestase, que ni yo ni mi voz servíamos para este medio. Unos cuantos años después, suelo tener los domingos ocupados desde primera hora de la mañana hasta última de la noche preparando y grabando podcast, y mis compañeras y mis oyentes se sorprenden y se indignan a partes iguales cuando les cuento esta anécdota. Todas Gamers me ha ayudado a encontrar mi voz, literal y metafóricamente, y eso nunca se lo agradeceré lo suficiente.

Desde que entré a este nuestro pequeño gran proyecto, allá por agosto de 2016, no ha habido un solo día en el que no me haya sentido totalmente arropada por la comunidad que hemos creado. Me resulta divertido ser precisamente yo la persona a la que muchas de las chicas acuden cuando buscan una perspectiva “profesional” sobre su trabajo, porque siento que me respetan muchísimo, y en realidad soy yo la que las admira a ellas de forma infinita: hemos creado una agrupación llena de mujeres totalmente distintas pero con cualidades únicas, y no hay una sola de ellas que no me fascine por un motivo o por otro. Espero que todas mis compañeras, y todas las que vengan después, se sientan tan cómodas y queridas como yo lo he hecho durante este tiempo. Casi por casualidad, acabé formando parte de algo que me ha cambiado por completo: nunca había estado dentro de un proyecto en el que mis “superiores” me suplicaran que dejase de trabajar, ni que me diese tanta ilusión y esperanza por el futuro.

A todos los que nos habéis acompañado durante este año, a las redactoras, a los lectores y a los oyentes: muchas gracias por hacer posible todo esto. Espero teneros a mi lado por muchos años más.

VANCLAISE – @luglez96

¿Sabéis ese sentimiento que viene de dentro cuando miras a tu hermano o a tu hermana? ¿Ese profundo amor que le puedes tener a alguien que comparte sangre contigo?, eso es lo que siento por ellas. No, no exagero. Son familia, y soy mejor gracias a ellas. Me han enseñado que decir lo que piensas es parte fundamental de una vida relativamente feliz. Me han enseñado que ser quien soy no es malo, y sentir lo que siento es válido a todos los niveles.

Me han dado un sitio seguro donde compartir lo que opino de videojuegos, un chat donde expresar mi opinión sobre temas que no puedo tratar con mucha gente con la que convivo diariamente. Han estado a mi lado en momentos muy difíciles para mí en el poco tiempo que llevo aquí. Siguen estando ahí aunque yo sea una dramática inestable.
Me han achuchado y dado mimos cuando estaba mal, y me han hecho de colchón cuando no he querido seguir y sólo me he dedicado a caer. Creo firmemente que son de las pocas personas que confían en que puedo hacer algo bueno y decente con mi vida. Diría que puedo contarlas con los dedos de las manos, pero ya sabéis, somos alrededor de cincuenta redactoras y mis manos sólo tienen diez dedos.

Tengo la suerte de conocerlas como las personas, mujeres fuertes, luchadoras y de carácter que son. Tengo mucha suerte. Y tengo suerte de haber conocido a otra gente que, aunque no esté dentro, están ligados. Y todo es gracias a vosotras. Es gracias a ti Jefa, y a la Secre, que os dejáis horas de sueño por hacer un entorno sano y agradable para nosotras. Es gracias a vosotras, que sois los pilares del equipo, la madre y la hermana mayor. Es gracias a Darkor, a Rena, a Luna, a la Yaya, a Cris, a Vitru, a Caty, a Morwen, a Laura, a Ladnir, a Naia, a Paula, Pauler y Suzie, y a la encargada de los conductos, la ninja Ne.

Es gracias a todas las que hablan habitualmente por el chat, a las que he podido conocer en persona, y también a las que están pero se quedan en las sombras. Gracias a todas, en parte, soy quien soy. Y no os hacéis una idea de lo que os deberé toda mi vida, de lo que sois para mi, porque no creo que haya una palabra que pueda expresarlo. Creo que incluso familia se queda corto. Nunca imaginé que diría que a la lengua castellana le falta vocabulario. Así que, creo que la forma más rápida de que se entienda es daros las gracias por este tiempo y por todo el tiempo que nos queda juntas. Y deciros, desde mi ñoño corazón, que os quiero. Os quiero Todas Gamers.

ARTÍCULOS CON SU PROPIO POST 

DARKOR_LF- @Darkor_LF Como un elefante en una cacharrería

Hace cosa de un año, yo estaba agonizante de calor y humedad en Barcelona, donde iba a saquear Gigamesh y asistir al programa de fin de temporada de Game Over con unos amigos. Y de repente un pug apareció por TL.

PAULER – @Lynx_Moon Lo invisible

Yo no sabía que era invisible. Es decir, ¿cómo iba a saberlo? Crecí sabiendo que existía porque al pasar por delante de un espejo me veía reflejada y al hablar con otras personas ellas me contestaban. Para mí no podía existir otra realidad en la que yo no existiera o en la que los demás no pudieran verme. Y, sin embargo, recientemente me he dado cuenta de algo inquietante. Porque, aparentemente, para gran parte de la sociedad e incluso para mí misma, yo he sido invisible.

KA’ALSHYA – @Kaalshya 

Oda al Pug Rosa

Dicen que las cosas malas suceden siempre por una razón y que las cosas buenas suceden por otras. También dicen que si no pasan cosas malas, las buenas no se saben apreciar del mismo modo. Todo esto es algo que, posiblemente, sea discutible pero no es mi intención abrir ese debate.

Juraría que yo venía a hablar de algo

Yo había escrito un texto sobre Todas Gamers, pero he leído alguno más personal y qué narices: barra libre, dijo la jefa, así que aquí estoy con otro textazo porque puedo (y me dejan).

 

NIX – @MissDemencia Todas Gamers y el año que empezaron a destruir el miedo

Todas Gamers llevaba ya 3 meses existiendo como blog (y como Medio de Referencia, aunque todavía no lo sabían) cuando las conocí. Y digo “ya” porque, a pesar de su corta existencia, habían empezado a montar ruido. Aparecieron en mi timeline de Twitter, siendo un pugenrollado en una manta mientras decían cosas de videojuegos, y decidí ir a cotillear. Con un vistazo rápido fue suficiente para seguirlas, y me metí de cabeza en su web porque necesitaba leer más. Pero ahí me encontré un botón, mirándome. “No nos mires, únete”. Y yo, que soy muy de escribir, de hablar de jueguicos y de contar mis cosas, dije: “¿Por qué no?”

LAURA TEJADA – @_LauraTejada Puta 

Érase una vez una chica corriente que vivía en un lugar corriente. Una chica con miedos, con sueños y metas; una chica como todas las demás, pero que no se sentía como todas las demás. La llamaremos Erika. Siempre me gustó ese nombre.

LADYMAY – @LadyMayGames Adhuc Stantes

Este es el primer escrito personal que hago para Todas Gamers, por así decirlo. Siempre me he limitado a las reseñas porque, a mi parecer, son “más fáciles” de llevar y no te comprometes tanto porque no terminas exponiéndote del todo: tienes un guión orientativo con apartados, vas escribiendo, aportando tu opinión, buscando y añadiendo imágenes, y a otra cosa. No me entendáis mal. Tardo siglos en terminar y dar el visto bueno a una reseña, pero lo que quiero decir es que “abrirte” y escribir “cosas” como las que vais a leer a continuación no es algo que suela hacer para compartirlo con otros, sino para enterrarlo en las páginas de un diario que ni mis nietos van a leer. Sin embargo la ocasión lo requiere. Me he vestido de gala para ello y desempolvado mis sentimientos con el fin de servirlos aquí, en bandeja de plata, por el primer aniversario de Todas Gamers. Espero que lo disfrutéis al menos, porque me voy a querer morir de la vergüenza una vez esto se publique, aunque seguiré en pie…

MORWEN DE ODELOT – @Morwen86 De dónde venimos, adónde vamos: Un año en Todas Gamers

Pues venía yo a contar cómo llegué a meterme aquí en Todas Gamers, a soltar mi charla de “abuela cebolleta”. Pensé en algún post de agradecimiento y tal… pero qué mejor que coger y expresar aquí por qué decidí colaborar con ellas, las toasgeimers. Esta es mi historia personal y quizá transferible a otras personas. Pónganse cómodos.

VITRUVIO97 – @Vitruvio97 

Un proyecto innovador 

Hola, pequeños reyes del caos y la destrucción, hoy es el aniversario de TODAS GAMERS. Yo, como ya sabéis, me he unido a este medio hace relativamente poquito, pero también sabéis que estoy muy orgullosa de forma parte de una plataforma de este tipo, donde entre todas las redactoras nos ayudamos mucho. Diría que no somos unas simples redactoras: somos una familia que cada día crece más y más.

Un sentimiento, una ilusión

Me siento muy a menudo delante del ordenador hacer mil cosas: estudiar, mirar animes, leer fanfics, ver cosas en general. Lo que no hacía hasta ahora era leer artículos de videojuegos, quizás porque lo que había no me llamaba la atención o simplemente no me sentía identificada. Pero ahora me siento en mi silla, poco cómoda, no para leer si no para escribir. ¿Escribir sobre qué? Sobre juegos, quién me lo iba a decir a mí, cuando soñaba.

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