Death Stranding y la masculinidad

Death Stranding y la masculinidad

El pasado mes de agosto se hizo saber que Leo Messi abandonaría el club al que tantas veces ayudó a alcanzar la victoria, el F.C. Barcelona. Entre lágrimas, futbolista y futboleros despedían la que ha sido, sin lugar a dudas, una de sus etapas estrella y se preparaban para afrontar el futuro del jugador. No me gusta el fútbol ni un poco, pero mi familia es TAN aficionada a este deporte en general y a sus equipos en lo personal que conozco o me voy enterando de ciertas noticias que giran en torno él. De hecho, la emoción incontenible al despedir a un jugador es algo que ya había vivido antes de cerca, por lo que no pude menos que sorprenderme al ver cómo había personas ridiculizando en redes sociales el llanto tanto del jugador como de los aficionados.

Sinceramente, desconozco las razones que han llevado a Messi a salir del equipo y tampoco me interesan, pero me parece apabullante que se siga perpetuando el estereotipo de que los hombres no lloran. Por mucho que entienda que pueda surgir como respuesta al hecho de que, a menudo, se menosprecia a las mujeres por ser demasiado emocionales o sensibles. Me importa poco si el futbolista lloraba porque cobrará menos o porque se siente traicionado por el equipo. Me da igual si sus seguidores lloran porque ven su salida del F.C. Barcelona como el fin de una era para el jugador y/o para el club. Me es totalmente indiferente. Pero comprendo la emoción y me parece un gesto feísimo ridiculizarla y caer en lo que siempre criticamos. Cada cual que muestre sus emociones de la forma más sana posible. Entendamos que cada persona es un mundo y que, independientemente de nuestro género, unas cosas nos tocan más la fibra que otras. Que ninguna razón para llorar, reírse o enfadarse es más o menos válida que otra. Es así de simple.

Pero esta es una web de videojuegos y esta crítica social quedaría en el aire si no fuera porque la noticia me ha pillado terminando Death Stranding. ¿Qué tendrá que ver lo uno con lo otro? Diréis. En este título, todo el mundo llora y no solo es algo que me llamó la atención desde el principio, sino que además considero que es algo necesario de representar.

Sam durmiendo con BB a las orillas de un lago

Must protect

En determinados momentos de nuestra partida, veremos cómo diferentes personajes lloran mayoritariamente por el quiralio del ambiente. Esto no es demasiado sorprendente, ya que consiste en el reflejo de una reacción natural del cuerpo a diversos elementos, como puede ocurrir al tratar de recorrer Zaragoza un día de mucho cierzo. La exposición a olores fuertes, atravesar una zona de humo, algunas afecciones estacionales a la salud como los catarros o las alergias, o incluso un golpe de dolor son solo algunas circunstancias que pueden ocasionar un incontrolable lagrimeo. El cuerpo humano es así. Y, sin embargo, no recuerdo haber encontrado antes un juego que lo mostrara de forma tan evidente. Por supuesto, he recorrido gran cantidad de títulos cuyos personajes lloraban en algún momento, pero este llanto natural debido a algo que se encuentra en el entorno, no.

Por su parte, también nos harán partícipes del llanto emocional de aquellas personas con quienes nos crucemos e incluso del propio Sam. Llorar de rabia, de alegría, de tristeza. Hacerlo como una reacción a lo que sucede a nuestro alrededor o a cada cual de manera personal también es algo natural, algo humano. Y, aun así, no es tan habitual encontrar esta representación en el medio. No en personajes masculinos. No de forma extendida y evidente. Salvo algunos casos, lo habitual es ver a un hombre conteniéndose o tratando de hacerlo con vergüenza e incluso rabia. Personas frías por naturaleza o como consecuencia de algún tipo de trauma y, por tanto, incapaces de mostrar sus emociones. O que, cuando lo hacen, la única forma que conocen de expresarlas es la agresividad hacia los demás o hacia su entorno inmediato. En Death Stranding no. Aquí las lágrimas brotan y los personajes dejan que sus emociones fluyan también. Y no solo el llanto, también la ira —algo más común en el medio—, el temor, la incomodidad o la ansiedad. Emociones que habitualmente vemos desarrolladas en personajes femeninos y más reprimidas en los masculinos, en el título de Hideo Kojima encuentran la representación que merecen. Sin duda, es algo que llama la atención. O al menos la mía.

Die-Hardman llorando

Sácalo todo. No te reprimas

De hecho, que personajes encarnados por actores como Norman Reedus, Mads Mikkelsen, Tommie Earl Jenkins o Guillermo del Toro se muestren vulnerables me parece todo un acierto a nivel de representación. Me atrevería a decir que estos hombres están bien asentados en el imaginario popular por mostrar un tipo de masculinidad que atrae masas. Daryl, en The Walking Dead, o Hannibal, en la serie homónima, son una muestra de fantasía de poder que, además, resulta atractiva casi de igual forma a los diferentes géneros. Sin contar ninguno de ellos con una belleza canónica, ambos tienen un considerable número de fans debido a su carisma, a su capacidad de seducir al público. Por lo que ver a estos personajes, a estos actores, mostrar emociones de lo más naturales, me resulta de lo más interesante. Si Daryl Dixon, Hannibal Lecter, Sam Porter Bridges o Clifford “Cliff” Unger lloran sin perder ni un atisbo de su masculinidad es porque nada tiene que ver. Porque forma parte de ser humano independientemente del género.

Y no solo llorar. Algo tan nimio como la forma en que se abrazan en Death Stranding, preocuparse por el BB y considerarlo más que una herramienta, desarrollar un vínculo con él o incluso que personajes que inicialmente no le dan mayor importancia acaben cambiando de parecer. Sin dejar atrás, por supuesto, temas más extendidos como la añoranza de la familia perdida o la lealtad y la hermandad, aunque tratados, por otro lado, de forma un tanto distinta. Sin duda se trata de pequeños detalles que, a su vez, son relevantes a la hora de romper el molde.

Death Stranding es un juego diferente en muchos aspectos. Un título que nos habla de conexiones a la vez que nos muestra la soledad, el rechazo y el aislamiento; que nos invita a viajar en solitario de una punta a otra del país simplemente para entregar paquetes, envuelto en una música que acompaña, con un multijugador extraño que también nos hace sentir que siempre hay alguien más ahí. Un videojuego cuidado al detalle, cuya intención es calar hondo, tocando temas íntimos que a menudo se ocultan o se pasan por encima sin darles mayor importancia. Una obra en la que Hideo Kojima ha decidido poner a figuras como Mikkelsen o Reedus y mostrar otro tipo de masculinidad. Death Stranding es un juego lleno de simbolismo y que invita a profundizar y desentrañar cada detalle.

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Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

4 comentarios
Tijerín
Tijerín 03/10/2021 a las 4:35 pm

¡Un pedazo de artículo! Cuando leí las primeras líneas no sabía por donde me llevaría el texto XD, ha sido una buena reflexión. Gracias por su gran trabajo como siempre.

Aonia Midnight
Aonia Midnight 03/10/2021 a las 10:33 pm

Ay, ¡muchísimas gracias por tu comentario!

Gin
Gin 04/10/2021 a las 8:24 am

Preciosa entrada.
Video ha cuidado y mimado al máximo sus personajes. Se los ha sacado de las entrañas y nos los ha puesto delante dándoles a todos una humanidad entrañable. Coincido con todo lo que dices en tu artículo.

Aonia Midnight
Aonia Midnight 04/10/2021 a las 5:58 pm

¡Muchas gracias por tu comentario! ^_^

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