Análisis de Kingdom Hearts 3 Re:Mind

Análisis de Kingdom Hearts 3 Re:Mind

Kingdom Hearts es una de mis sagas favoritas de videojuegos y que me da tantas alegrías como disgustos. Así al final acabo perdonándole todos los fallos pues la felicidad que me aporta supera con creces los disgustos. Para que os hagáis una idea de a qué me refiero, basta con ir al parche 1.09 que tuvo Kingdom Hearts 3, relacionado con el DLC de Re:Mind. Inicialmente se anunció que darían Prometida y Recuerdos Lejanos como llaves espada desbloqueables… si cogías la edición de 40€ del DLC. Más tarde lo cambiaron e incluyeron ambos llaveros como gratuitos en el parche. Cuando me puse con Re:Mind, me dieron Prometida, como recompensa por haber encontrado los 90 portafortunas. ¿Recuerdos Lejanos? Te tienes que pasar el juego en el modo de dificultad Maestro. No puedes cambiar la dificultad una vez iniciado el juego, debes empezar desde cero. Y esta es la triste historia de cómo me quedé sin tener mi llave espada favorita, después de emocionarme pensando en ella.

Así que este DLC condensa esta esencia de Kingdom Hearts a la perfección. El contenido se puede dividir en tres partes, considerando que he jugado la versión con el concierto. La primera parte sería el propio DLC de Re:Mind, la parte más floja de todo. Aquí volveremos a jugar el tramo final de Kingdom Hearts 3, desde el último mundo. A nivel de historia tan solo disponemos de unos vídeos nuevos, donde se trata de explicar un poco todo lo que ha pasado con la Verdadera Organización XIII. Mi problema aquí es que hay tanta cantidad de información de golpe, que al final acabó siendo todo más confuso que explicativo. En cuanto a la parte jugable de Re:Mind, tenemos los mismos jefes que en el juego original, con algunos añadidos. Estos combates podrían ser más complejos cuando no estás yendo con Sora nivel 80 a por ellos, así que la mayoría acaban siendo un machacabotones. A cambio, el juego nos da la opción de controlar a otros personajes durante los combates, lo que es una buena idea sobre el papel, pero que cuando pruebas a uno de ellos por primera vez durante un jefe final, no es tan divertido como parece. Salvo que sea Roxas, que va mamadísimo.

No todo es caos y algunas explicaciones sí que aclaran algunas cosas que no se sabía de dónde salían en el Kingdom Hearts 3. El problema es que no hay una distinción clara entre que lo sucedía en el juego original y qué es parte del DLC (que me pasara el juego hace más de un año no ayuda), así que en ocasiones no sabía si ya había visto algo o no. Además de pelear, tenemos una nueva área que explorar, Scala Ad Caelum, que es uno de los mundos más bonitos que hay. Lástima que esté tan vacío, aunque esto es lo que ha pasado siempre en la saga. Aparte de esto, Re:Mind ofrece poco más, haciendo que el resultado final quede muy muy descafeinado. Salvo por un combate del tramo final, que funciona casi a base de comandos de situación, y que tiene el aire de épica por el que amo esta saga. Esos momentos de estar todo perdido pero seguir adelante y luchando, además de combos que quedan espectaculares, acompañados por la música de Yoko Shimomura. Para mí el DLC ha merecido la pena por este combate.

El otro elemento jugable lo desbloquearemos al terminar Re:Mind y es el llamado Limit Cut. Este nos permitirá hacer dos cosas: en primer lugar activar el modo Data Greeting, que nos dará opción de sacar fotos en diversos escenarios a nuestra elección, añadiendo distintos personajes y efectos, que luego podremos poner usar en el modo presentación (hay gente que ha recreado Kingdom Hearts 358/2 Days). El modo no funciona mal del todo y deja bastante libertad, además de hacer cosas interesantes, aunque los controles y menús de PS4 no son los mejores para este tipo de edits. Lo otro que nos encontraremos dentro del Limit Cut son los enfrentamientos contra la Verdadera Organización XIII. Si todos los combates del juego nos han parecido un paseo por el campo y echábamos de menos los desafíos de los Final Mix o el combate contra Sephirot, aquí quedaremos resarcides. Los combates son complicados y nada de basarlos en el machaque de botones, deberemos conocer bien los ataques de cada adversario para poder vencerlos. Si conseguimos pasar todos los combates desbloquearemos un final secreto, en la línea de las ediciones Final Mix de los Kingdom Hearts 1 y Kingdom Hearts 2.

La última parte, sólo disponible en la versión de 40€, es el concierto de World of Tres, grabado en Osaka, Japón. El concierto cuenta con 19 canciones que hacen un recorrido por los distintos juegos de la franquicia, además de suites de los mundos que se visitan durante el juego. El concierto combina imágenes de la orquesta con imágenes de los juegos, que se proyectan en la pantalla, como es habitual en este tipo de eventos. La selección no está mal, pero resulta escasa para la cantidad de temas memorables que tiene el juego (y que no están en Spotify aún, por desgracia). Por suerte están Simple and Clean y la versión orquestal de Face the Fears, que son de mis favoritas. No es lo mismo que ver el concierto en directo, pero en vista de las oportunidades que tenemos para estos en España, es un apaño, y una forma de disfrutar de las canciones de Yoko Shimomura.

Aparte de todo esto, en los créditos finales de Re:Mind no aparecen los nombres del equipo de localización, aunque en los créditos de Kingdom Hearts 3 figuran María Cristina Gómez Albiach y Sonia Pulido Maroto como responsables de la localización al español. Suponiendo que hayan mantenido el equipo, quiero felicitarles por el trabajo hecho en ambas ocasiones. Aunque por las características de este juego, es probable que haya habido mucha más gente detrás.

Kingdom Hearts 3 Re:Mind es un DLC que llega tarde y con un contenido de historia escaso,  que además intenta satisfacer a quien se quejó sobre la dificultad que se recibieron. Era la oportunidad perfecta para haber añadido más mundos y secretos, o algo más de historia. Tiene un par de combates que han sido de mis favoritos por la epicidad que les rodean, pero no compensa el DLC. Y es una lástima, porque material de mundos hay de sobra, y yo hubiera agradecido volver a algunos de los mundos anteriores, como Bastión Hueco, a hacer minijuegos aunque fuera. Parece ser que voy a quedarme con las ganas ya que no parece que sea algo que vaya a suceder, y menos con el anuncio del Project Xenahort, que se reveló como Kingdom Hearts: Dark Road, juego para móviles centrado en la figura de Xenahort hace tiempo, del que no sabemos aún nada. Al final esta es la true Kingdom Hearts experiencie: sufrir y alegrarse a parte iguales.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

2 comentarios
Rena
Rena 14/05/2020 a las 1:56 pm

No me compré el DLC y me temo que me alegra decir que menos mal. Ya me dejó mal sabor de boca KH3, siéndome tremendamente repetitivo y facilón, además de quedarte con el regustillo que dices. Que sí, que mola ver a los niños vivos, pero esto ya es el colmo XDDD me esperaré a que destripes Re:Mind como cuando hiciste el súper post y me lo leeré de cabo a rabo.
Gracias.

Darkor_LF
Darkor_LF 14/05/2020 a las 2:40 pm

No tengo previsto hacer comentarios sobre la trama. Prueba mirarte un Gameplay, que es bastante cortito todo

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