¡NO ME HAS VISTO, NO MIENTAS!
Análisis de Steel Seed
22/04/2025 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Los videojuegos centrados en el sigilo son algo que me engancha sin apenas darme cuenta. Quizás sea por cómo nuestra concentración se centra de pleno en idear la mejor ruta. O puede que sea la tensión de esquivar enemigos por los pelos. O la satisfacción de derrotarlos antes de que nos detecten. Tras acecharles pacientemente y calcular sus movimientos, buscando el momento adecuado para atacar sin que nos vea nadie. Puede que sea un conjunto de todo esto y más. En cualquier caso, cada nueva oportunidad de echar horas recorriendo escenarios por las sombras tiene mi interés y va directo a mi lista de deseados… o de pendientes. Por suerte, no he tenido que esperar mucho para jugar Steel Seed y os puedo adelantar que hace las delicias de quienes disfrutan del sigilo.
En Steel Seed nos pondremos en la piel de Zoe, una joven a la que su padre consiguió mantener viva al hibridar su cuerpo con el de una máquina. Dicho así, suena a científico loco, mucho dolor y un gran trauma infantil, pero nada más lejos de la realidad. Al parecer, la humanidad estaba condenada a desaparecer y Zoe no tenía demasiadas papeletas para sobrevivir. Por tanto, con este gesto, su padre consiguió algo de tiempo ante la esperanza de un resurgimiento de la humanidad en el que por supuesto deberemos participar activamente.
Pero lo primero es lo primero, encontrar a este científico, Archer. Sin embargo, parece ser que hace tiempo que entregó la cuchara, aunque no sin antes repartir fragmentos de su memoria por los diferentes nodos de las instalaciones en las que estamos. Así pues, nuestro objetivo será recorrer estos lugares, obtener los cuatro fragmentos y rezar por que sepa cómo salvar o recuperar a toda la humanidad. Bueno, quizás toda no, pero la suficiente como para poder vivir en sociedad y esas cosas.
Por suerte, Zoe no estará sola, ya que irá acompañada en todo momento de un simpático dron llamado Koby. Y tendrá como guía a S4VI, una suerte de IA que nos dirá dónde buscar los fragmentos del científico. Por desgracia, Zoe no encontrará un camino de rosas, ya que deberá sortear máquinas nada amigables y superar toda clase de obstáculos y plataformas. Además de alguna que otra huida a tiempo con sabor a victoria.
El punto fuerte de Steel Seed son el sigilo y la estrategia. De modo que deberemos planificar bien cuál será nuestra ruta para llegar de un punto a otro del escenario sin que nos detecten. Para ello, utilizaremos la visión de Koby y otras de sus herramientas que nos permitirán crear distracciones, zonas para escondernos o ataques preventivos. Eso sí, teniendo en cuenta que contaremos con un número limitado de acciones para que no dejemos toda la acción al dron. Además, tampoco podrá alejarse demasiado de Zoe sin perder la señal, y podrán detectarle y atacarle si nos pasamos de kamikazes.

Si le detectan, entrará en combate sin que podamos hacer mucho para protegerle, pero volverá con Zoe pasado un minuto. Lo suficiente para replantearnos nuestra estrategia o llegar a Koby y tratar de levantarlo por nuestra cuenta. En cambio, si detectan a Zoe el combate será casi inevitable. Claro está que podemos tratar de huir y buscar un escondite, pero las máquinas no son tan estúpidas como cabría desear y será algo difícil darles esquinazo una vez alertadas. Y dado que se trata de un juego centrado en el sigilo, el combate pondrá a prueba nuestra frustración.
Bien es cierto que se trata de encuentros dinámicos en los que tendremos que golpear, esquivar, correr y saltar para crear espacios en los que atacar o curarnos. Sin embargo, los enemigos golpean con fuerza y algunas combinaciones resultan algo mortíferas, aumentando nuestras pulsaciones mientras lamentamos no haber ido con más cuidado. Por suerte, completar determinadas tareas desbloqueará una serie de habilidades de tres árboles diferentes que podremos comprar con el glitch obtenido por el camino. Y aunque algunas de estas acciones requieren entrar en combate abierto, puede que conseguir dicha habilidad marque la diferencia. Además, encontraremos glitch con relativa facilidad, por lo que no será complicado hacernos con aquello que queramos. Y lo que sobra podemos invertirlo en trajes para Zoe y Koby.
Cabe decir que Steel Seed es bastante lineal, por lo que podremos movernos con total libertad sabiendo siempre dónde debemos ir y qué debemos hacer. De hecho, no tendremos misiones secundarias como tal, aunque sí gran cantidad de elementos que podemos recolectar si nos apetece explorar y que incluso nos permitirán aumentar nuestra salud. Así, por ejemplo, recolectaremos glitch de sobra para desbloquear todas las habilidades y trajes. También descubriremos terminales con información tan interesante como relevante para ponernos en contexto. Y dado que no tardaremos en desbloquear el viaje rápido, siempre podemos volver en otro momento para hacernos con aquello que se haya podido quedar atrás. O para desencriptar algún mensaje cifrado.
De hecho, a lo largo del camino iremos desbloqueando puntos S4VI, que será lo que utilicemos para viajar rápidamente de un lugar a otro en las instalaciones. Sin embargo, su función más importante será permitirnos guardar la partida y adquirir habilidades. También podremos curarnos o cambiar glitch por munición, aunque no será del todo necesario. Sobre todo porque podremos recuperarnos con relativa facilidad, ya sea gracias a nuestras habilidades o a una serie de aparatos repartidos por los escenarios. Además, curarnos aquí devolverá a la vida a todos los enemigos derrotados.

También será en los puntos S4VI donde sabremos qué nivel de completación hemos obtenido en cada área y qué elementos nos faltan. Y dado que cada nodo de las instalaciones cuenta con diferentes puntos S4VI, no será difícil saber a dónde tenemos que ir si queremos conseguir el 100% del juego. Y, durante nuestros viajes, podemos disfrutar del estupendo apartado audiovisual que nos envuelve. De hecho, a menudo nos moveremos en relativo silencio, lo que significa que, lejos de acompañarnos una banda sonora que entorpezca nuestra estrategia, podremos guiarnos por el oído. Además de sumergirnos en las instalaciones como si las recorriéramos a través de Zoe.
Y si Steel Seed nos resulta demasiado fácil o difícil, podremos cambiar la dificultad en cualquier momento. Aunque en su nivel intermedio ofrece una experiencia equilibrada con enemigos avispados que no nos dejarán pasar fácilmente, pero tampoco nos harán la vida imposible… salvo que entremos en combate. Eso sí, deberemos tener cuidado al superar una zona y seguir explorando, ya que determinadas muertes podrían obligarnos a repetir algunos escenarios. A veces haciéndonos aparecer junto a un enemigo. Algo que quizás acaben puliendo una vez lanzado el título, aunque sea por la salud cardiaca de quienes juegan.
En cualquier caso, podremos disfrutar del juego tanto con ratón y teclado como con mando, siendo preferible este último, y en Steam Deck. Y se encuentra doblado y traducido a múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, con un resultado estupendo. Algo que no sólo llama la atención, dada la costumbre de jugar prácticamente todo en inglés subtitulado, sino que se agradece por la extensión de la información de los terminales.
Steel Seed es una aventura de ciencia ficción en la que brillan la exploración, el plataformeo y el sigilo, sin menospreciar el apartado audiovisual o su historia. A lo largo de sus 15-20 horas de juego nos sumergiremos de lleno tratando de avanzar sin que nos descubran o luchando por nuestra vida si lo han hecho. Y aprenderemos a realizar esquivas perfectas y saber cuántos son demasiados enemigos por las malas si no tenemos cuidado. Así que lo mejor será devanarse bien los sesos y considerar todas las opciones antes de entrar en combate. Aunque puede que el juego nos guarde alguna que otra sorpresa y, de todos modos, no esté de más aprender cuando todavía sea factible enfrentarse a ellos. A fin de cuentas Zoe tiene parte de máquina, pero no sabemos cuántas piezas recambiables.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

