Algo bueno tuvo que tener pasar tanto tiempo en casa

Game Of The Year 2020

Game Of The Year 2020

Este año, a pesar de todo lo malo que nos ha traído la COVID, también ha tenido algunas cosas buenas. Tanto encierro nos ha dado tiempo para disfrutar un montón de títulos nuevos, y aunque varios de ellos han tenido que sufrir retrasos por motivos más que evidentes, la industria nos ha dado bastantes alegrías (los disgustos ya tal). 

Así que aquí os traemos los juegos que para nosotras han sido el top de este año tan correoso, ¡esperamos que os guste nuestra selección!

Aonia Midnight

Ori and the Will of the Wisps. Fin. No necesita siquiera explicación. No recibió ningún galardón en los Game Awards y merecía, como poco, los relativos al apartado audiovisual. Ori and the Will of The Wisps, como su predecesor, es un juego tan único como bonito. Con este título, la gente de Moon Studios ha demostrado que atrás queda aquello de “segundas partes nunca fueron buenas”. Han sabido continuar la historia, ofreciendo la oportunidad de jugar ambos títulos por separado, han adaptado los niveles de dificultad que, si bien en Ori and the Blind Forest llegaban a frustrar incluso en el modo fácil, en Ori and the Will of the Wisps consiguen equilibrar la frustración y la diversión, motivar a continuar la historia e incluso fomentar la exploración y tratar de conseguir tanto como sea posible. Yo misma sufrí muchísimo con el primer Ori, hasta el punto de no plantearme siquiera jugar el segundo título y cuantísimo me habría perdido de no haberlo hecho. Es un juego precioso, con una banda sonora, unos escenarios y unos personajes magníficos, con una historia cautivadora y unas misiones secundarias que no da pereza tratar de completar. En fin, un GOTY en toda regla.

Azka

Al igual que otras de mis compañeras mi GOTY también va para Animal Crossing: New Horizons. He jugado a muchos otros este año y eran geniales, y también he visto algunos maravillosos a los que aún no he podido hincarles el diente pero que han llegado fortísimo y para quedarse en nuestros corazoncitos gamers. A pesar de todo esto ACNH ha desbancado a todos de varias formas

  • Por un lado por la sorpresa, es mi primer Animal Crossing. Aunque me llamaba la atención su mundo y diseño no lo hacían muchos otros aspectos y mecánicas, por lo que comprármelo casi de salida era lo último que esperaba este año. Bueno, eso y tremenda pandemia. 
  • Por otro lado mantenerme enganchada. Porque aunque ACNH no es un juego con final, siempre está la posibilidad de cansarte y aburrirte, y aunque he tenido mis periodos de menos actividad me he mantenido pendiente y disfrutando del coleccionismo. Ahora puedo presumir de tener completa mi sección de insectos y peces en el museo de la isla. Además quiero toda la ropa de temporada, y me encantan los eventos aunque sufra buscando las recetas entre los globos, y me frustró mucho la falta de información sobre cómo hacer un muñeco de nieve in game pero qué comunidad tan bonica tenemos (por lo menos ahora que disminuyó el trajín con el comercio de nabos).

En conclusión, se lo merece no por ser un juego que te rete o que tenga grandes gráficos o una historia épica de las que te hacen chillar, se lo merece por ser un juego redondo, constante y que me ha alegrado el corazón en los momentos más tristes de la pandemia, pero seguro que eso lo podía haber hecho cualquier otro, ¿no?

Dunkel

Tengo el corazón dividido. Pero todo tiene una explicación. Este año uno de los juegos que más esperaba era The Last of Us II, como muchos jugadores el título de Naughty Dog me tenía contando los días desde el momento en el que se anunció su segunda parte. Reservado desde el primer día, pasaron los meses y por fin llegó a casa y lo disfruté, lo disfruté muchísimo: grité con los sustos, sufrí en muchos momentos, me enfadé, me sorprendió y lloré, vaya si lloré (¡puf!). Pero este año ha sido distinto, todos lo sabemos.

Los meses de confinamiento, la nueva normalidad y todo este caos. Todo este caos en el que necesitábamos un momento de tranquilidad, un descanso de la vida. Y ese descanso apareció de la mano de una pequeña isla con Animal Crossing: New Horizons que creo se merece ser el GOTY más que ningún otro. Pero ya no solo por la pandemia, sino por el continuo desarrollo que tiene, haciéndonos estar pendientes de todas las estaciones, contando los días para el próximo evento y entre ellos preparándolo todo para el gran acontecimiento de turno. Además del mundo virtual que ha creado entre los jugadores, grupos y grupos de Discord, Telegram o Whatsapp para intercambiar recetas, visitar islas o adoptar vecinos. ¡Y las horas que le quedan!

Akusokozan

Vaya añito que hemos tenido. Lo llego a saber y pido que me criogenicen. De las pocas cosas positivas que he podido sacar al año es que he tenido un poquito más de tiempo para este vicio tan costoso que es jugar a videojuegos. He probado muchas cosas. Del “me lo veía venir pero me sorprendo igualmente” del FFVIIR, al buen rato que me he pasado tumbando al capitalismo en The Outer Worlds, este año he recorrido muchos títulos de ayer y hoy que han merecido la pena (o no). 

Pero como en teoría solamente uno puede ser GOTY, me voy a mojar y voy a decir que Moonlighter es un juegazo. Los gráficos son al más puro estilo ARPG de 16 bits que tanto me gustan a mí. La historia, si bien me costó un poco captarla, es bonita pero sencilla. Los controles, el sistema de juego que mezcla gestión de recursos y aventura… Todo en Moonlighter me gustó, y eso es difícil. 

Tal vez sea porque 2020 ha sido un año atípico, y me gusta encontrar confort en lo familiar. Pero un juego como Moonlighter es como volver a casa después de mucho tiempo y ver que todo sigue en el mismo lugar. A pesar de que lleva un par de años en el mercado, para mí ha sido un descubrimiento reciente que me llevó de vuelta a un sitio seguro donde me siento cómoda, y eso no lo cambio por nada del mundo.

Puede que Moonlighter no me hiciera llorar a lágrima viva como The Last of Us Parte 2, o que me hiciera replantearme cosas por encima de lo mundano como Hellblade, pero me hizo sentir segura y cómoda con lo que estaba jugando. ¡Alcemos nuestras bebidas por Will, propietario del Moonlighter!

Kinoax

The Last of Us 2 es sin duda alguna mi juego del año, y voy a meterme a hablar de ello sin preámbulos, y mencionando spoilers

Es un juego controvertido. Para empezar porque, por desgracia, todavía hay personas que se resisten a jugar en la piel de personajes femeninos o LGBTQ+ (y esto es un eufemismo, porque no me refiero a sacar el disco de la consola sino a romperlo). Tristemente, la parte más ruidosa de la llamada “comunidad gamer” aún anda en pañales. No solo levanta ampollas la mera existencia de Ellie, Dina o Lev: el violento asesinato de Joel ha hecho a más de uno abandonar la propuesta de manera definitiva. The Last of Us 2 toma decisiones arriesgadas, y como tal, es un juego valiente. No solo por prescindir del protagonista de su primera entrega y pasar el relevo generacional sino también por obligarnos a habitar en la piel de los otros, y hacerlo de manera equivalente en profundidad y en longitud. Por tomarse con seriedad la vida y la muerte de los los individuos que existen en su universo: no solo otorga un nombre a tus enemigos, les dota de identidad, de un pasado y de un presente. 

Cada asesinato que realicemos supondrá la negación del futuro de alguien. El propio conflicto principal del juego nace debido a esta decisión, en la que el cirujano Jerry deja de ser un mero daño colateral de la supervivencia de Ellie y se convierte en un personaje tan importante como lo es Joel. El ejercicio de empatía para realizar no es pequeño, y por ello, entre las decisiones más valientes que toma el estudio está la de dividir el grueso del juego, Seattle, en dos mitades consecutivas. Al no intercalar los fragmentos jugables de Ellie y de Abby conseguimos entrar de lleno en sus respectivas perspectivas. No solo las entendemos: las estamos sintiendo.

Pero quizá el acto de mayor valentía que realiza The Last of Us 2 es ser una obra que no está pensada para que la disfrutemos, sino para que la suframos. El agotamiento emocional que arrastramos al caer los créditos no lo había experimentado nunca antes al dejar los mandos. El juego nos preguntará, continuamente y de maneras muy dolorosas, si estamos dispuestos a continuar viviendo esta historia del lado de Ellie. A cambio nos dará a los jugadores la oportunidad de recorrer el camino de redención que le está vetado a ella.

En fin, este espacio se me queda pequeño para comentar, ni tan siquiera por encima, lo que en mi opinión hace enorme a este juego. Abreviaré con un amplio “por todos los temas que toca, y la sensibilidad con la que lo hace” y un conciso “en Naughty Dog la atención al detalle es enfermiza”. No me quiero ir sin mencionar el brillante papel que tiene la música; tanto la de dentro del juego, diegética y extradiegética, como la que hemos escuchado en los tráileres y presentaciones. Los punteos de cuerda de Gustavo Santaolalla son de esas cosas que te ponen los pelos de punta, que resultan inolvidables. 

Además, quiero brindar un gran reconocimiento a las innovaciones técnicas en materia de accesibilidad que se han implementado en este juego. Pero no me olvido del crunch, Druckmann. A la industria le queda todavía un largo camino por recorrer, y no debemos dejar de poner estos temas sobre la mesa. Se puede hacer mejor, y nada tiene que ver con añadir más variaciones de respiraciones a nuestras protagonistas o con incorporar un asombroso lenguaje de silbidos para una determinada facción, sino en poder asegurar a vuestros trabajadores un empleo digno. Naughty Dog, por favor, aplicaos el cuento.

Meren Plath

Indiscutiblemente, Animal Crossing New Horizons ha sido el juego del año por el contexto en el que hemos vivido este 2020. Por un lado por la inestimable ayuda que nos ha prestado durante los meses más duros de la pandemia, y por habernos dejado conectar con nuestras amigas y familiares en esos momentos que no podíamos vernos. Pero para mí Yakuza: Like A Dragon también es mi GOTY.

Es un juego muy completo, que homenajea a los RPGs y al mismo tiempo los parodia, y que ha logrado reinventar la saga totalmente. El sistema de combate está muy cuidado y muy bien pensado, es atractivo y se hace fácil de entender sin perder en ningún momento la esencia de los combates de la saga. Además, la historia está muy bien construida, llena de giros y sorpresas, con personajes carismáticos y lleno de lugares para explorar, así como para mejorar y cambiar habilidades y trabajos. Ichiban es capaz de mirar a Kiryu a los ojos como uno de los mejores protagonistas de los videojuegos; es al mismo tiempo un idiota redomado que no se da cuenta de lo que tiene delante, y alguien al que no le cabe el corazón en el pecho. Es un juego que sabe muy bien lo que quiere hacer y lo consigue, y es de agradecer. Es verdad que tiene partes donde la curva de dificultad aumenta demasiado rápido y corta en seco la historia, especialmente en momentos clave. A pesar de esto, es un juego muy sólido al que ya le he echado más horas de las que hubiera pensado en un principio. No sólo entretiene y engancha, sino que terminas queriendo a todos los personajes que van apareciendo.

Rena

Yo creo que no sólo muchas de nosotras lo pensamos en el fondo, si no que Internet y las ventas de Nintendo han demostrado que el Juego del Año debería llevárselo Animal Crossing: New Horizons. ¿Que no? Este juego llegó tras años y años de ritos satánicos por parte de les fans ya que el anterior juego salió hace 5 años sin contar el de móvil, que salió en 2017. El boom que provocó por tal ansiada espera más una pandemia que nos obligaba a estar en el hogar (pese a que la Switch la puedas mover por donde quieras) consiguió que este último lanzamiento de Nintendo se volviera un top 1 durante meses. 

Y no pretendo decir que Animal Crossing: New Horizons se merezca el premio por llegar en el momento perfecto, puesto que cualquier otro juego de sobremesa merecería el mismo reconocimiento, sino por encajar tan perfectamente en nuestros tiempos, modo de tomarnos con calma y sin estrés este año que ha sido tan complicado para muches. Rutina, buen rollo y distracciones es lo que necesitábamos y Animal Crossing: New Horizons es lo que ha conseguido darnos, por ello se merece ser el Game of the Year 2020.

 

Darkor_LF

Si siguiera la fórmula oficial de los GOTYs, el juego de este año sería Hades. Ya no sólo porque es de un género que me gusta, como son los roguitos, es que está muy bien hecho: la mecánica integrada en la narrativa, una jugabilidad muy buena, todo perfectamente integrado dentro del juego, con cientos de secretos que dan lugar a decenas de horas de juego que pasan voladas… Podría hablar un sinfín de maravillas del último juego de Supergiant Games, compañía cuyos juegos siempre me han gustado, y Hades es el culmen de sus juegos anteriores. Pero como sospecho que lo hará mucha más gente, podéis leerlas a ellas.

Porque como ya he dicho, si siguiera la fórmula oficial, el GOTY es claro, pero como en Todas Gamers opinamos que el tiempo es un constructo social, y si lo jugué en 2020 entra, tengo que dárselo también a Death Stranding. Un juego del que no sabía nada, pero estaba muy a tope con él desde los primeros tráilers y que acabé jugando durante el confinamiento. Y no sé si fue el momento, pero es un juego en el que sigo pensando a día de hoy. Por las cosas que cuenta y cómo las cuenta. Death Stranding es un juego que se basa en creer que el ser humano es buena gente. Un juego centrado en establecer lazos entre las personas y que casi se atreve a ser un juego de acción sin un sólo disparo. 

Alystrin

Podía ser peor. Podría llover”. Esta frase de Igor de “El jovencito Frankenstein” resume perfectísimamente mi año 2020.  Sin embargo, intento quedarme con las cosas buenas que me ha traído, y los videojuegos no han sido menos. 

Al comenzar a hacer streaming, me he atrevido con juegos que no habría probado yo sola ni loca, como es el caso de Hellblade, Little Nightmares o Dark Pictures Anthology: Little Hope, que jugué de forma conjunta con Aonia en nuestro TodasStreamers. También he descubierto joyas como The sexy brutale. Lo que disfruté y lloré con ese juego no tiene nombre. 

Pero si tengo que elegir un juego que me ha marcado este año, éste ha sido Animal Crossing: New Horizons. Me contagié de COVID justo al principio de la pandemia, y la salida del juego me pilló en pleno confinamiento en mi habitación. Animada también por mi otra tabla de salvación, los streamings de Luistoxicity, que transmitieron el juego durante varias semanas, decidí comprármelo, a ver si se me pasaban las horas más deprisa.

Y vaya que si lo hicieron. Conocí al tanuki capitalista que es Tom Nook, me emocioné cuando Sócrates abrió su museo en mi pueblo, amé a Estela y a Munchi… Las horas que le dediqué durante mi confinamiento y los meses posteriores no solamente conseguían alejarme de mis problemas, sino que además, me hicieron profundamente feliz. Y yo, que nunca había jugado ni me llamaba la atención un Animal Crossing, dediqué los días a construir un pueblo donde todos mis vecinos quisieran vivir en armonía. Gracias por salvarme, Canela. 

Ka’alshya

Creo que todes recordaremos este año como el año en el que casi nos mata a todos. Estamos a final de año (¡por fin!) y no todo ha sido malo, ya que hemos tenido videojuegos.

Durante esta pandemia creo que todes hemos metido la cabecita en alguna cosa para hacer más llevadera toda esta movida. Algunes han ido por películas y series, otres por la literatura. Y algunes otres, por la rama videojueguil. Mi caso ha sido un poco de las tres, pero como aquí hemos venido a hablar jueguicos, hablaremos de jueguicos.

Esta vez tengo tengo, al menos, un GOTY que no corresponde a este año. Ya, yo tampoco me lo creo.

Jugué Resident Evil 3 Remake casi de salida porque me lo vendieron muy bien y, aunque se me hizo corto, me gustó mucho. Es un juego ágil y divertido, con un lavado de cara que lo ha mejorado mucho, al menos en mi opinión. No da tanto miedo como Resident Evil 2, es cierto, pero Resident Evil 3: Némesis tampoco asustaba mucho. No sé si es el juego más indicado para una pandemia, pero lo voy a recomendar de todas formas porque los personajes están mejor trabajados y por el nivel del hospital (me repito como la cebolla, pero me gusta mucho el hospital, qué le vamos a hacer).

Mi segundo GOTY es Animal Crossing: New Horizons. Con muchas novedades que lo hacen mejor que su predecesor (New Leaf), le he dedicado casi 270 horas y ahora mi isla es muy cuqui y bonita (y quien piense lo contrario, que cierre la boca o saco el cuchillito). Me gustan mucho los Animal Crossing porque, aunque la mayor parte de las veces parecen rutinarios, siempre acabas jugando al menos diez minutos para saber cómo están los personajes o visitar la tienda a ver si hay alguna cosa bonita. Y esos diez minutos al día que le dedicas, son diez minutos de dejar fuera al estrés y de dejar un poco la mente en blanco. Y creo que eso también es importante (y más teniendo en cuenta la situación que estamos viviendo).

Para mi tercer (y último) GOTY mencionaré el videojuego de Supergiant Games: Hades. El único roguelike que había jugado antes fue Dead Cells, al que le encontré la pega que no tenía una trama demasiado desarrollada (al menos, en el momento de jugarlo, ahora ya no lo sé). Hades ofrecía (y ofrece) lo mismo, sí, pero con diálogos muy cuidados y una historia por descubrir entre partida y partida. Y romances, porque aquí vamos a lo que vamos y a estas alturas a nadie debería sorprenderle. Con unas animaciones preciosas, un diseño de personajes maravilloso y una fantástica banda sonora, se ha convertido en uno de mis favoritos. Además, que cada partida sea cortita (mis medias rondan los treinta minutos, tanto si llego al final, como si muero) lo hace perfecto para jugar y desconectar rápido. Morir te hará más fuerte, así que no os frustréis si os matan mucho.

Y, bueno, no puedo irme sin deciros que debéis jugar a Mass Effect y Dragon Ag*se la llevan*

Kelerele

Aunque no todos los juegos sean de este año, puedo recordar 2020 como un año con videojuegos magníficos. Si me sigues o me escuchas en el pugcast, mi GOTY quizás sea un poco obvio, pero quiero rescatar 4 menciones de honor antes de entrar en harinas:

Celeste, por cómo combina un viaje físico y emocional con el que conecté al instante; Persona 4 Golden, por ser tanto una puerta de entrada a que se portee el resto de la saga a PC y por tener los mejores desarrollos de personaje de toda la saga; Undertale por crear un universo y unos personajes muy especiales con muy poco y SteamWorld Quest: Hand of Gilgamech, por un magnífico tratamiento de la nostalgia, un uso de las cartas a prueba de novatas y una ternura sobrecogedora que cruza todos los aspectos de esta entrega de los robots de metal.

Ahora pasemos a lo obvio.

Hades. Mi sorpresa y mi GOTY, no con mucha diferencia, pero que desde septiembre se ha mantenido en el podio como un campeón. Si fuera solo un juego bonito con personajes guapos se hubiera quedado en las menciones de honor, pero la profundidad y el cuidado que he encontrado en la nueva entrega de Supergiant me ha enganchado. Las idas y vueltas de Zagreo por los infiernos se justifican muy bien tanto de forma narrativa como de mecánicas, incluso cuando la historia da carpetazo. Las armas y sus aspectos dan diferentes opciones para cualquier tipo de jugadora, y si no eres completista te puedes quedar con lo más cómodo y tirar para delante; no hay mejoras ni “accesorios” que no valgan en ningún momento. O si eres de las que no quieren que el reto termine tienes los Pactos, y ahí se han asegurado un reto flexible y adaptable a tus exigencias, lo que no significa que sean fáciles. Aquí Supergiant se apunta otro con su gran capacidad de escucha hacia su comunidad desde el Early Access para alterar lo que se necesite. Sus runs relativamente cortas ayudan a practicar speedruns del juego, y yo no pasaría de consumidora de speedruns a intento de speedruner si el juego no me flipara.

Nix

Todos los años cuando llegan estas fechas y me preguntan cuál es el que considero el GOTY tengo que pararme a pensarlo durante un rato. Primero, porque suelo olvidarme de a qué jugué, a no ser que me llegue tanto a la patata que me quede con la obsesión metida en el cerebro para siempre. Segundo, porque soy muy indecisa y me cuesta decidir qué juego es mejor que los otros y por qué, si esos otros también tienen sus cosas buenas. Pero este año, tras 840 horas jugadas en el momento en el que estoy escribiendo estas líneas, mi premio absoluto tiene que ir directamente a Animal Crossing: New Horizons. Suele decirse que en el contexto de la pandemia fue el juego más importante, pero es que sin contexto de pandemia sigue siendo muy buen juego. No solo se renovó visualmente haciendo todo aún más bonito y blandito que en las entregas anteriores, sino que mejoró sus mecánicas eliminando lo que se consideraban fallos y añadiendo muchas otras que consiguen alargar enormemente el tiempo de juego. Sí, llegó en el momento justo para darnos la manita, decirnos que todas las cosas horribles de 2020 se iban a pasar y ofrecernos un paraíso calentito y amable donde pasar las horas.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar en otros dos juegos que me iría ahora mismo a rejugar una y otra vez, y como en Todas Gamers somos especialitas para todo y nos sacamos premios de la manga, tengo que seguir repartiendo. Mi GOTY indie, a pesar de que también se lo merece, no va a ir para Hades. Mi obsesión se fue para otro lado, al rural estadounidense con Kentucky Route Zero. Todavía me cuesta explicar qué es este juego y por qué me gusta tanto, a pesar de haber hablado de él en su momento. De lo que sí estoy segura es de que es un juego que necesitáis conocer y vivir, porque todo lo que escriba yo no va a ser suficiente. 

Y eso nos lleva también un poco a mi último GOTY, que empecé a jugar a finales del año pasado y seguí jugándolo durante meses en este 2020: Death Stranding. Kojima tiene sus cosas buenas y malas en este juego, pero las buenas consiguieron mantenerme atada a él incluso durante los momentos más lentos. Quizá por la conexión con Sam, por lo mucho que quiero a BB o porque Cliff y Higgs son muy guapos, pero estoy segura de que volveré una y otra vez a este juego aunque sea simplemente a pasear, entregar algún que otro paquete y reparar un puente que pueda servirle de ayuda a alguien que acaba de comenzar su camino. De alguna forma, es un juego que se siente como “casa”.

Patreon

Otra vez más hemos pedido a la buena gente de patreon que votara para seleccionar su juego del año. En esta ocasión hemos cambiado y os traemos una selección del top tres de juegos más votados. ¿Y por qué? Porque ya habréis podido adivinar cuál ha sido el más votado, así que hemos querido darle una segunda oportunidad al resto de particpantes. El claro y decidido ganador ha sido Animal Crossing: New Horizons, por todos los motivos que ya os hemos contado. Pero por detrás ha quedado el bueno de Zagreo con Hades, que tampoco es algo que os sorprenda nada. Y en el tercer puesto hemos tenido un empate, con The Last of Us II y Yakuza: Like a Dragon. Que se note que mecenas y redactoras somos en verdad una mente colmena. Y cerramos con una mención de honor a SnowRunner, que pese a no entrar oficialmente en la competición por falta de espacio (han salido muchos juegos buenos este año), la gente lo echó en falta y prometimos nombrarle.  Así que cerramos esta selección y este año aquí. Nos leemos el año que viene, con una escopeta cargada por si acaso el año 2021 no se porta, hemos aprendido la lección.

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Alystrin
Alystrin @Alystrin

Cosplayer, otorrinolaringóloga, streamer y, sobre todo, mamarracha profesional. Cuqui del almendruqui que no dudaría en sacarte las muelas por tus "incorrecciones políticas"

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Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

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Acaricio gatitos durante el día. Horror addict. Diseño y desarrollo de videojuegos.

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Kinoax
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be gay do crime take a nap. presento el pugcast, me flipan las movidas nucleares y los pozos profundos como fallout, skyrim y stardew valley. shitposter profesional. doy mucho la chapa.

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Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

kelerele
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"No estoy muerta, estoy en alguna mazmorra de parranda. O escribiendo, que quién sabe con estos tiempos". Me puedes encontrar como @anus_kele en Twitter.

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• Se pronuncia Kaeelshia • N7◢ • Lo mismo te escribo un relato corto, una novela que un fanfic y, además, te hago un jueguico. • Me gusta gritarle a todo, tengo una cobaya y soy fan de Mimikyu. • kaalslimon.carrd.co

Nix

I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

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